Raúl Béjar
Héctor Rosales
CONTEXTO. UN MUNDO EN TRANSFORMACIÓN
El panorama cultural global del fin de milenio nos ofrece imágenes y realidades virtuales que rebasan los relatos de ciencia ficción.
Frente a estas manifestaciones de un mundo que vive los claroscuros del cambio, convocamos a debatir académicamente acerca de la identidad nacional mexicana, entendiendo de entrada que estamos frente a un problema político y cultural que ha interesado a pensadores contemporáneos relevantes en las ciencias sociales y en las humanidades.
En escala mundial, es evidente que la historia de los últimos siglos gira en torno al fenómeno nacional, esto es, el enfrentamiento entre fuerzas sociales a través del poder económico, político y militar de las instituciones estatales.
La globalización provoca desarraigo de los segmentos económicos y culturales respecto de las sociedades que los distancia de los grupos sociales más pobres, marginales al mercado de trabajo y de consumo.
La idea de mundialización no implica supresión de las diferencias culturales, sino su articulación en una totalidad distinta.
Las tendencias del panorama cultural mundial remiten a una situación inédita en la historia de la humanidad.Por primera vez ha surgido una civilización de carácter planetario, con una potencia expansiva aparentemente ilimitada. Esta civilización, industrial, informática y consumista, tiene como institución central al mercado y como motivación básica la acumulación de capital.
De acuerdo con la situación geocultural del presente, se está en una etapa en la que los intercambios culturales se aceleran en todos los niveles, con repercusiones para todos los países, ya sea centrales o periféricos.
La nación cumple dos funciones principales: una política, al ser principio fundamental de referencia para la legitimidad de los estados. La segunda función es psicosocial, proporciona sentimientos de protección, seguridad, reconocimiento, respeto, sentido de trascendencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario